El pasado sábado 5 de mayo, en horas de la noche, fueron sustraídas al menos 3 vacas, de una finca del Comandante Guillermo García Frías, ubicada al suroeste de la capital. Al amanecer del día siguiente, se observaron 3 carros patrulleros y 2 vehículos de Medicina Legal.
El suboficial Alexander Borrero, uno de los encargados de las averiguaciones, exclamó “La gente no escarmienta, se atreven a robarle a un Comandante”. Los investigadores tiraron fotos y tomaron videos del lugar. Además recogieron testimonios de algunos vecinos.
Aunque algunos campesinos han denunciado en la comunidad, el robo de sus animales, -delito de alta incidencia en la zona- la policía no les ha prestado atención. “El pasado lunes 7 de mayo, se llevaron uno de mis caballos, lo comuniqué en la unidad policial y todavía estoy esperando la investigación” dijo Alfonso Chaviano, más conocido por Chichi, quien añadió que un caballo en la isla, puede alcanzar un valor superior a los 1000 usd.
La cooperativa Fernando García Rosales, con más de 400 hectáreas, pertenece a la Empresa Nacional para la Protección de Flora y Fauna, dirigida por García Frías. Enclavada en Murgas, barrio rural del Municipio Boyeros, cuenta con todo tipo de recursos. Se dedica a algunos cultivos, entre ellos caña y moringa, pero su tarea fundamental es la ganadería.
Según Osiris, una de las pobladoras del lugar, quien pidió no se publicaran sus apellidos, conversó en una ocasión, hace dos meses, con Miguel Vale, administrador de la finca. “Me dio un aventón en su jeep Willy particular, se identificó y alardeó de sus constantes viajes a México y Brasil, con el fin de comprar cabezas de ganado pura raza”.
Los ciudadanos cubanos no tienen la posibilidad de controlar la rentabilidad o no de las inversiones del país. Mucho menos, decidir el destino de las producciones de esta finca, cuando esta opera con el visto bueno de Fidel Castro, ex mandatario cubano, quien visitó la propiedad en el pasado mes de enero.
Acorde a las estadísticas agropecuarias mundiales, como promedio, los precios del ganado de remate en ferias, oscilan por encima de los 1300 usd. Según el suboficial Borrero, las reses eran ejemplares pura raza y pesaban entre 350 y 450 kilogramos. Hasta la fecha, no han detenido a ningún sospechoso.
Se lo otorgaron por sus méritos y lo pagó a un precio subvencionado en 1975, el mismo año del primer congreso del Partido Comunista. Ganó la oportunidad de comprar aquel flamante FIAT 125, construido en Argentina, porque era un doctor vanguardia y un revolucionario intachable. La primera vez que lo parqueó en su calle de provincia, los vecinos lo miraron con envidia y respeto. Detrás del volante se sentía como quien apenas comenzaba a dar el primer paso en un prometedor camino de bonanza. Pero el tiempo pasó, sobre su cuerpo y también sobre la azulada carrocería que comenzó a despintarse y a abollarse. Ahora el auto está a punto de cumplir los mismos años que tiene su hija menor, unos 37 diciembres de beneficios y tropiezos.
Por décadas desistió de hacerle alguna reparación integral, pues su sueldo de pediatra no le alcanzaba ni para cambiarle el parabrisas. A mediados de los noventa, no pudo más y le alquiló el FIAT a un vecino que trapicheaba mercancías en el mercado negro. Entre dejarlo oxidándose en el garaje o rentárselo a alguien con recursos, prefirió esto último. De esa manera, el auto entregado como premio por la fidelidad ideológica fue a parar a quien nunca hubiera sido elegido por las instituciones para recibir tal privilegio. La moneda de la lealtad política que terminaba vencida a los pies de otra más real, sonante, convertible.
Cuando se autorizó la compra y venta de autos, decidieron legalizar aquel traspaso. El solvente vecino –quien ya había invertido en nuevas llantas, un aire acondicionado y hasta asientos forrados en cuero- entregó unos 1 mil CUC (900 USD) para cerrar el trato. No quiso dar ni un centavo más, pues ya había estado pagando una renta mensual durante varios años. Finalmente, ante un notario, el FIAT engrosó la lista de los 8390 autos vendidos en el primer trimestre de 2012. Con el dinero logrado, el médico compró los materiales para restaurar el techo de su casa y librarse de las dañadas tejas de casi cien años. Trastocó así el objeto que una vez había sido su mayor orgullo por la placa de concreto que nunca pudo edificar con su salario.
Desde que Raúl Castro creó la Controlaría de la República una corriente de pánico recorre todas las instancias administrativas gubernamentales. Los casos de corrupción, irregularidades, desvío de recursos y descontrol de los bienes del estado emergen como hongos después del aguacero.
Sin embargo y a pesar de haberse planteado una guerra contra el secretismo en la prensa, los medios oficiales no sacan a relucir ni la cuantía de los daños ni los nombres de los responsables. Periódicamente los rumores, con su cuota de inexactitud o exageración, se encargan de dar a conocer “los explotes” salpicados siempre de añadidos donde aparecen amantes, piscinas, reservas de vino de exportación, autos de lujo y todas esas irresistibles tentaciones que llevan a la perdición a viejos militantes comunistas, excombatientes de batallas revolucionarias, antiguos altos oficiales, todos gente de máxima confianza
No vale la pena entrar en los detalles, sobre todo si no están confirmados por fuentes fidedignas, pero sí tiene sentido preguntarse ¿cómo es posible que después de medio siglo de educación comunista y de innumerables filtros selectivos, los cuadros de diferentes niveles sigan teniendo los mismos apetitos consagrados por la vieja moral burguesa?
¿Qué es lo que está mal?¿La naturaleza misma del hombre o un sistema fundamentado en una profunda equivocación?
Tengo la impresión de que los casos descubiertos no son divulgados precisamente para que los ciudadanos no se hagan esta pregunta, para que sigan creyendo que todo está bien y que marchamos por el camino correcto hacia metas más elevadas y no perciban el pantano ni la fatal atracción que viene del fondo.
La vieja máquina de escribir Smith-Corona lucha contra el óxido que le impone la herrumbre ideológica. No son solo dedos y mentes ágiles o subversivas, sino la verdad, la que rompe el verdín a golpe de pronombres, sustantivos, preposiciones y verbos, que son el sujeto y el predicado de la libertad de pensamiento. Por eso el teclado mecánico palpita con la percusión de las letras y danza con la música de las palabras, cuya melodía es más armoniosa cuando rebosa las líneas del rígido pentagrama político y no teme denunciar los espantos de las cárceles, contar las historias de los que se resisten a renunciar a sus derechos y relatar la de los incontables cubanos que han escrito su nombre en el mar.
Las oraciones subordinadas se insubordinan en la justeza y el derecho de quienes no aceptan ser mercaderes de la adulación ni esclavos de frases hechas que suenan disonantes cuando se les reduce a consignas. Hace décadas que en Cuba a las palabras las fundieron con plomo y paredón y las autoridades proscriben expresarse de otra manera que no sea a favor del partido único existente. El miedo, los fusilamientos y las delaciones por más de diez lustros, crearon un folclore de división antidemocrático y paralizante que sacó del armario el silencio e internacionalizó nuestros anhelos y derechos de escuchar la música pluralista en este pequeño país de náufragos que más que emigrantes, propicia fugitivos del totalitarismo.
Según sus organizadores Estado de SATS “es un proyecto que desea crear un espacio plural de participación y debate, donde medie el intercambio abierto y franco. Añadiendo que, los criterios vertidos por los autores y participantes expresan su visión personal y no necesariamente la del resto de los colaboradores”.
- - * Según sus declaraciones más cercanas Carlos Serpa se autodefine como agente de la seguridad del estado cubana.
Ahora, qué es "Terrorismo de Estado" y cómo nos afecta a los cubanos.
¿Qué es Terrorismo de Estado?
Pues un “concepto sombrilla”, esto quiere decir una definición que ampara y que al mismo tiempo le define la función de amparar a otras tantas definiciones con foco en los términos Terrorismo y Estado.
¿Qué es el Estado?
Según Montserrat Guibernau el Estado es aquella construcción social con el poder/control, o al menos con la responsabilidad, sobre las relaciones internacionales, la economía, la educación y las fuerzas armadas de una Nación.
¿Qué es Terrorismo?
El término Terrorismo tiene su origen etimológico en la palabra latina Terroris, que significa miedo que burla el control del cerebro causando la respuesta irracional del individuo.
¿Qué es el cerebro?
El cerebro es esa disímil parte viscosa y plegada en el interior de casi todos los cráneos humanos, que tiene fatalmente que explicárselo TODO en aras de resolverlo TODO, aunque sea creando sicopatías como la Paranoia.
Terrorismo entonces, es la puesta en práctica "racional” del Terroris. Y cuando a este se le define como de Estado quiere decir: cuando un estado “conscientemente” practica o incita a la práctica del Terroris, legitimándole sobre las bases del ejercicio de las funciones que le definen como a un Estado.
En la base del Terrorismo está lo inexplicable que a toda costa suponemos debe ser explicado/definido, clasificado y resuelto/engavetado por una maquinaria/cerebro que NO logra definir correctamente el contexto del cual participa, sufre y también conforma. Algo que según las tesis del Cognitivismo ES una catástrofe mayor para el “Homo Sapiens” al cual como su nombre enuncia, le definirá como tal SU sapiencia.
Pero Terroris sin Panikós o Pánico, como le llamamos en castellano, es imposible, y de ahí la combinación “terror pánico”.
El fenómeno pánico es bautizado según la deidad griega Pan, la misma que en la antigua Grecia, espantaba a quienes se aventuraban en los bosques, crugiendo ramitas por aquí y por allá al azahar, creando en los intrusos un miedo irracional, creciente y finalmente incontrolable, por la simple razón de NO conocer los "aventurados" las fuentes de tales crugidos.
Y ahora bien:
¿Con quién se sincretiza el “dios” Pan en la Cuba de Castro?
Pan se sincretiza en Cuba con el G2 o DSE, como también se le conoce a esta deidad del panteón del Estado Terrorista contra el cual nos enfrentamos los demócratas cubanos, vengamos o vayamos de donde vengamos o a donde vayamos. La cosa ES que el bosque según el Estado de Castro, a ÉL y solo a ÉL le pertenece el bosque. El que nosotros nos adentremos en este, disponiendo o intentando disponer de sus atajos y follajes, le descalifica como Estado, y entonces tiene que aterrorizarnos. Matarnos como lo hizo con Zapata, Wilman y muchos otros.
El azahar y nuestros propios intentos de retomar los bosques, son la manera más efectiva que tiene el Estado Castrista de ejercer su Terroris sobre nosotros. El G2 parte una rama y nosotros como es lógico reaccionamos con miedo, porque estamos en peligro, lo sentimos y lo sabemos y entonces, sin querer o queriendo partimos otra rama. Esto es algo que el prójimo, que también somos nosotros, NO se explica. Y al final sufrimos de llámesele “terror pánico” o “terror G2”, pero sin dudas padecemos de algo fatal, destructivo, paralizante, desarmante y de nuestro bosque NO nos hacemos JAMÁS. Lo cual ES el objetivo del Estado Castrista.
Algunos ejemplos y reflexión final:
Castro mató de hanbre a unos cuantos y a Fariñas le puso un montón de sueros, el cubano Oswaldo Payá, “creo” el Proyecto Varela y “todo el mundo” implicado a su alrededor cayó preso menos él, Gisela Delgado Sablón y Héctor Palacios Ruiz han viajado y sin embargo Yoani Sánchez NO y Antunes no puede salir de casa y otros si y así etc.etc.etc. Todas estupendas jugadas del Estado Castrista, que partiendo unas cuantas ramas ha conseguido realmente que cunda el “pánico” entre los leñadores, que cunda la G2titis entre los “opositores”, y que Cuba y los cubanos sigamos estancados: todos sin bosque y algunos hasta sin país.
Lo que hacen los del Estado de SATS, rompiendo la inercia que nos estanca, ahoga y embrutece, NO ES MALO SINO ALGO BUENO, ya que promueve la libertad de expresión necesaria en Cuba, y si mañana todos resultan ser del G2, pues como C. Serpa: lo dicho ya está bien dicho, la denuncia hecha y de los mejores fotorreportajes/denuncias sobre la represión contra las Damas de Blanco tenemos constancia grafica irrefutable.
Nosotros todos contribuimos a denunciar los abusos del G2 contra las Damas de Blanco usando las fotos y la voz de un "traidor" hoy, reportero independiente antier.
¡TODA iniciativa democrática es buena y todo activista es gloriocísimo hasta que no se demuestre lo contrario!
¿Le exigimos o no libertad de expresión a la dictadura? ¿Y cuando obtenemos lo que queremos, entonces vamos a rechazarlo? Ya esto no es Paranoia sino Esquizofrenia.
¿Qué hacer y cómo para conseguir la libertad de expresión que queremos en Cuba, y cómo vamos a estar seguros de que cuando la obtengamos no es también una manipulación de la dictadura?
Que NO cunda el Pánico Cubanos y tomemos de una vez de vuelta nuestro bosque, permitiendo a nuestros compatriotas hacer sus propuestas y poner en práctica sus estrategias pacíficas de tránsito democrático en la Cuba de todos y de nadie, antes de que se la tragen la grosería, el analfabetismo alfabeto, el odio y LAS demenciasss.
Patria y Libertad
Julio César Soler Baró. Otro cubano en el exilio. Oluwo Otura Niko
Qué esperas? ¿A quién esperas? Solo y solazado, sin prisa te vi ayer mientras la ciudad me caía encima, mientras la vida venía hacia mí tú ibas hacia esa pradera en que todo es más lejano y claro.
La capital habanera acogerá las sesiones del Sexto Encuentro Internacional de Justicia y Derecho, en el Palacio de las Convenciones, del 23 al 25 de mayo próximos. Se darán cita más de 500 delegados, de ellos 300 son juristas foráneos, provenientes de 14 naciones.
Entre las temáticas priorizadas a debatir, se encuentran el acceso a la justicia en la isla, el trabajo reeducativo en prisiones cubanas y el debido proceso penal, según la nota publicada en el sitio web www.gpalco.com. Al igual que en ediciones anteriores, habrá una intervención oficial sobre el caso de los 5 cubanos condenados en los Estados Unidos, por espiar para el gobierno cubano.
Rubén Remigio, presidente del Tribunal Supremo, auspiciador del evento, manifestó en conferencia de prensa ofrecida el jueves pasado, que la cita permitirá a Cuba, mostrar los avances en el plano jurídico, en la tramitación de procesos y la transparencia en la administración de justicia.
“El encuentro será una ‘caja de resonancia’ para presentar una contraofensiva a las campañas orquestadas por la gran prensa, que intenta desacreditar a Cuba y silenciar sus logros en la administración de justicia”, añadió el jurista.
Remigio presumió de las conquistas de la Revolución Cubana en la justicia, “propiciando el intercambio de experiencias entre distintos operadores judiciales”. Sin embargo, no todos los juristas están representados en este debate. Solo abogados de sectores estatales tienen acceso a la convocatoria. Además, un Comité Organizador, es el encargado de seleccionar aquellas ponencias, afines a concepciones políticas del Gobierno.
Laritza Diversent y quien reporta, ambas abogadas, nunca hemos participado en este tipo de eventos. “No he conocido a tiempo la convocatoria. El único objetivo de los organizadores, es maquillar las grietas del sistema judicial cubano”, comentó Diversent.
Entre las materias ausentes en el congreso, están la inadecuada valoración de la prueba por parte de los Tribunales, el trabajo forzado o esclavo en las prisiones de la isla y las ventajas de un poder judicial independiente. Quizá un análisis profundo de estos temas, evite otro encuentro internacional, sin justicia y sin derechos.
Estatua de la República. Fotografía tomada de Internet
A ciento diez años de aquel 20 de mayo de 1902, pareciera que la República es solo una hermosa mujer de orgulloso porte, cubierta por una túnica griega, con larga cabellera rizada y tocada con un gorro frigio de color rojo y una resplandeciente estrella solitaria. O quizás, pensarán algunos cubanos acá, la República es una enorme estatua de bronce enclaustrada en un espacio demasiado pequeño de ese monumento a la vanidad nacional que conocemos como Capitolio de La Habana. En todo caso, el símbolo escultórico resulta incluso oportuno, porque República, hasta hoy, es una especie abstracción que siempre nos ha quedado grande.
Digo esto porque pasado más de un siglo la República sigue siendo un pretexto para la añoranza (¡la República que perdimos!), para la crítica (la República “mediatizada”), para la jactancia (en la República tuvimos la Constitución más avanzada de su época) o para la esperanza (¡Ah, cuando tengamos nuevamente una República!).
La República ha sido y es el referente obligado tanto para sus defensores como para sus detractores. En ese sueño breve de apenas 47 años se citan por unos u otros, según sea el discurso, tanto los mayores avances cívicos y económicos de Cuba como sus peores males sociales. Una y otra vez, cada 20 de mayo se reescribe la memoria y cada vez pareciera que la mejor representación de nuestra República es una pompa de jabón, así de frágil, etérea, efímera, inasible.
Y como todo sueño, la República perdida nació envuelta en una sucesión de mitos que hasta hoy se repiten y muchos creen: mitos que consagran la fatalidad histórica como un pesado fardo sobre nuestros destinos, el mito de la heroicidad, del sacrificio, de las revoluciones como vías para la redención.
Es por todas nuestras veleidades pasadas y presentes y por la mitomanía nacional que, a riesgo de granjearme la antipatía general, he decidido homenajear este nuevo aniversario republicano haciendo una declaración iconoclasta: yo no quiero de regreso la República que fue, con sus penas y sus glorias, que no nos pudo proteger de la barbarie. Quiero una nueva, en la que el podio lo ocupen los ciudadanos.
No pretendo renegar de la historia de mi país con sus gestas épicas, con sus tradiciones y sus semblanzas, pero prefiero pensar en los próceres como hombres y no como titanes. Los titanes fundan leyendas, no repúblicas, por eso las naciones prósperas llaman a sus fundadores HOMBRES, no titanes, apóstoles o mesías; y no llaman a sus hijos “soldados de la Patria”, sino ciudadanos.
Yo quiero una República, sí, pero no una que nazca de revoluciones fallidas y de la perpetuación de mentiras históricas mil veces repetidas por aquellos y estos dañinos mesías. Quiero una República en la que los cubanos no se sientan impelidos a inventarse héroes para vencer un ancestral y mal disimulado complejo de inferioridad, imaginándose herederos de un patrimonio de guerreros puros, desnudos y machete en mano sobre briosos corceles, que sacrificaron sus vidas o entregaron su sangre al altar de la Patria. No quiero una República que apele a madres que envían a sus hijos a guerras supuestamente santas, pero siempre guerras –suma de odio, muerte, violencia, saña– o que emerja de revoluciones “redentoras” que acaban arrebatando los derechos y perpetuando las injusticias; sino una que brote de la conciliación y la paz, de los consensos, de las inclusiones, del respeto: un espacio para ciudadanos. Deberá ser así, o nuevamente quedaremos huérfanos de República. Ahora mismo no se me ocurre mejor homenaje.
Es interesante leer sobre la vida y las ideas de los filósofos desde la Antigüedad hasta nuestros días.
Se trata de personas de pensamiento profundo que, desde su perspectiva y apreciación personal, pretendieron darnos una interpretación de lo que era el universo y responder a las grandes preguntas de todos los tiempos: ¿Quiénes somos?, ¿adónde vamos?, ¿Qué podemos esperar del futuro?, ¿Cómo debemos vivir nuestras vidas?
Uno de estos grandes hombres lo fue Aristóteles (384-322 antes de Cristo) de Estagira, Grecia. Había sido discípulo de otro grande de esas lides, Arístocles de Atenas, más conocido por Platón y luego trabajo incluso como profesor en la Academia de su maestro.
Aristóteles es famoso por muchas cosas, pero para mí lo más innovador y extraordinario que nos dejó fue un concepto al que él denominó “entelequia”.
Para explicar lo que el estagirita quiso decir con eso, voy a remitirme a un ejemplo que pudiera ser ilustrativo y para lo cual tomaremos una semilla de un fruto cualquiera.
Una semilla tiene la posibilidad de convertirse alguna vez en fruto. Ella devendrá primero semilla germinada, luego arbusto, más tarde árbol florido y después -y finalmente- frutos, aunque no es absolutamente seguro de que ocurra de esa manera.
Pero la potencialidad y la probabilidad laten en ella por el hecho de ser semilla. Que llegue o no a convertirse en aquello para lo que fue concebida por la madre naturaleza, dependerá del entorno, de las condiciones externas que la rodeen.
Esa misma probabilidad y potencialidad las ubica Aristóteles en el ser humano. El Hombre (hablando en sentido genérico) tiene al nacer características que le son propias por el sólo hecho de ser hombre y que lo llevarán a convertirse en aquello para lo que está destinado: todo se supeditará a que su medio le propicie o no las condiciones para su desarrollo.
Ese entorno que permita el pleno desarrollo del individuo en toda su potencialidad, deberá ser garantizarlo por el grupo al que el individuo pertenece, por su sociedad y, en especial, por el Estado, que fue creado por los ciudadanos mediante el Pacto Social precisamente para eso.
Esta idea será retomada por Pico della Mirandola cuando al escribir su De dignitate hominis en 1486 vertirá, con otras palabras y en un diálogo que recrea entre Dios y el Hombre, la misma esencia filosófica de Aristóteles:
No te he dado un lugar determinado, ni una cara propia, ni un don particular, oh Adán, con el fin de que tu lugar y tus dones, los desees, los conquistes y los poseas por ti mismo. La naturaleza encierra otras especies en unas leyes establecidas por mí.
Pero tú, que no tienes límites que te acote, te defines a ti mismo según tu propia libertad, en cuyas manos te he colocado. No te he hecho celestial, ni terrenal, ni inmortal, con el fin de que, soberano de ti mismo, concluyas tu propia forma libremente, como un pintor o un escultor.
Sobre esta concepción retornará muchos años después otro gran pensador, Inmamuel Kant, filósofo alemán (1724-1804), nacido y muerto en Köningsberg, ciudad de Prusia oriental.
Para Kant la entelequia (que él llamará “dignidad humana”) consiste en entender que nunca podemos tratar ni ser tratados como un medio, sino siempre como un fin y actuar en consecuencia, en que nadie puede utilizar a los demás para sus propios intereses, en que toda explotación (sea cual sea) es ilegítima e inmoral y en que ningún hombre es más humano que otro.
Esa es, precisamente, la idea básica fundamental que informa toda la Declaración Universal de Derechos Humanos, nuestros Derechos inalienables que, por mucho que se quieran esconder en su realidad, terminarán por imponerse, pues al decir de otro Grande del Pensamiento, éste un cubano como nosotros:
Ni de las riendas de un caballo debe desasirse el buen jinete, ni de sus derechos el hombre libre. Es cierto que es más cómodo ser dirigido que dirigirse, pero es también más peligroso. Y es muy brillante, muy animado, muy vigorizante y muy ennoblecedor el ejercicio de si propio.
Las reformas parecen hoy razones olvidadas. La sociedad sumida en los cientos de necesidades que se agregan cada día, opta por la indiferencia y la resignación. La corrupción ha mutado, ese viejo refrán: “del lobo un pelo”, se hace praxis cotidiana. El hoy a cualquier precio: el hoy comer, el hoy vestir, el hoy acumular ambiciones más que riqueza, sostenido por lo mezquino y lo perverso se ha hecho tan visible como los basurales en los barrios. Los más desposeídos están olvidados detrás del timón del taxista o del empresario que lo sostiene, o en la comodidad del próspero gerente o dueño del “Paladar” donde todavía no puede comer o merendar un hombre honesto. Todo justificado y legalizado, su capital de inversión, por una de las reformas Raulistas.
La justicia social empobrecida y harapienta cruza por puertas desencajadas, se acurruca en cuartuchos descoloridos, y cae escurriéndose por las ranuras de techos desvencijados. Luego atraviesa calles abandonadas, huyendo en ómnibus repletos, que iniciaron un viaje unos años después del 1959 y aún permanecen sin destino, como si estuviesen predestinados a seguir camino al futuro cargando además de los hombres sus baúles de miedo. Más tarde se lanza en loca carrera por los campos abandonados, y desnutridos de sensatez, hasta esconderse en el histórico lodazal del corrompido poder revolucionario.
Sí, creo que han habido reformas: un ladrón ahora puede ser un respetable hombre de negocios que paga impuestos para mantener una depravada dictadura, y cuestionar la actitud de un libre pensador que, no resignado a mendigar sus derechos, se enfrenta a la violencia dictatorial. Esta violencia amparada y legalizada, también por una reforma Raulista.
La irresponsabilidad social ahora se vuelve más admirable. El burocratismo nacionalizado, y el abuso de poder se considera una práctica “magnánima” condicionada en proporción a la servidumbre.
Los 30 artículos proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos siguen siendo la esperanza de un día desaparecido en el calendario de la vida del hombre humilde.
Una parte de la corrupción es manipulada estatalmente mediante los impuestos, obteniendo ganancias donde no se ha invertido ni el esfuerzo. La élite gubernamental sigue disfrutando de las prebendas y privilegios que le permiten tener a su disposición el capital económico y los recursos humanos, mientras el torpe pueblo conducido por la trampa de las reformas se enfrenta entre sí como aves carroñeras para repartirse la miseria.
El equipo de béisbol de la capital de los cubanos, Industriales, está entre los cuatro semifinalistas que disputan en Play off el campeonato de la 51 Serie Nacional. El deporte espectáculo repleta los estadios de seguidores y policías. Los narradores de esos eventos siempre destacan la cuantía aproximada de los fanáticos, pero nunca comentan la exagerada presencia de los agentes del orden y mucho menos la cantidad.
Una periodista de la televisión cubana se refirió hace poco al juego de pelota revolucionario como “el deporte libre frente al esclavo”, en comparación con el que se practicaba en Cuba antes de 1959. La supuesta “libertad deportiva” le ha costado a nuestros peloteros que el estado “los viaje” según sus intereses y la confiabilidad política de los atletas (para que no “tracionen” al quedarse en el extranjero), que no puedan jugar en las ligas profesionales —no solo en las de latinoamérica o de “países hermanos” como Venezuela— y que estén financieramente desprovistos como casi toda la sociedad. A la mayoría de los que se destacan por su alto rendimiento deportivo los involucran en diferentes actividades políticas para comprometerlos con el sistema. Como no cuentan con recursos, el estado les da una casa y un carro como un gesto gubernamental o partidista, los llevan al parlamento cubano o son “elegidos por el pueblo” —casualmente— para integrar alguna entidad política local, municipal o provincial.
El pasatiempo nacional pudiera tener más quilates todavía si no fuera por la evidente supervisión y vigilancia del gobierno. Una asesoría partidista dirigida a “moderar la presión” que pudiera suscitarse en la fanaticada presente en los estadios, politiza subrepticiamente y desazona la lógica rivalidad competitiva para evitar una riña tumultuaria de insospechada magnitud. Nos sorprende cómo los directores de cada equipo hablan en las entrevistas del “aguerrido” contrario —como si se tratara de soldados o practicantes de una disciplina de lucha— y cuánto elogian a sus oponentes en general. También escuchamos las “palabras” y comparecencias de algún dirigente partidista o de la Comisión de Béisbol, la reiterativa alusión de los narradores a que “todos somos cubanos” —acompañadas por imágenes televisivas de torneos internacionales en los que jugadores de diferentes regiones de Cuba que nos han representado, nos regalaron momentos sensacionales—, los comentarios de que los directores fulano y mengano son amigos fuera del terreno, etc. Pero los que “se llevan la mala” son los árbitros. Hasta hace poco me cuestionaba por qué se equivocaban tanto. Me indignaba que no estuvieran a la altura del béisbol que se juega en nuestro país y de la calidad de sus protagonistas. Resulta exasperante verlos equivocarse ‘alternativamente’ a favor de unos y otros. Ahora pienso que tienen la misión de compensar cada ‘jugada cantada’ que haya sido apretada o errática con la decisión posterior que favorezca al adversario para compensar a los hinchas y jugadores de ambas novenas. Son las costuras policiales de una pelota que se reinventó en Cuba después de 1959 y cuyos árbitros supremos todo lo supervisan y manipulan, con lo que denotan que el llamado «béisbol revolucionario» permanece en los calabozos mentales de un modelo en el que todos estamos sujetos al juego sucio de un grupo en pro de su bienestar.
En estos días se celebra la Oncena Bienal de La Habana. Cualquier actividad cultural que se realice dentro de estas fechas, quedaría como en el lenguaje oficial se suele decir, dentro del marco de la Oncena Bienal. Pero este no es el caso. Esta muestra de humor alternativo, COCODRILO SMILE, ha sido inaugurada en la tarde de ayer 18 de mayo del 2012, justamente dentro del cuadro, pero definitivamente fuera del marco.
La misma ha sido organizada por Estado de Sats, con la colaboración de afamados caricaturistas cubanos de dentro y fuera de la isla, entre los que se veían algunas firmas como Alfredo Pong, Garrincha, Carlitos ,Gugulandia, Polo, Katungo, Santana, por solo relacionar algunos.
También fueron proyectados algunos cortos humorísticos enviados por cortesía de TeleGuamá. Fue una tarde-noche inolvidable. Donde adultos y niños, artistas y público, disfrutamos por igual.
Una vez terminada la cita fueron rifadas algunas de las caricaturas expuestas.
Muchos cubanos comentaban hace años que el Departamento de Orientación Revolucionaria era el útero ‘educador y corrector’ del que nacían las comunicaciones que se difundían en los medios de prensa cubanos y de los rumores convenientes al estado, que galopaban en la voz del pueblo. Desconozco si habrán renombrado la entidad con el paso del tiempo, pero el procedimiento para dar a conocer algunas informaciones a la población del archipiélago sigue siendo el mismo. En mi país, el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, es el boletín difusor oficial de «las noticias filtradas» e invisible y oportunamente apostilladas, por el que se rigen el resto de los periódicos y noticiarios impresos, radiales o televisivos. Es decir, que otras publicaciones al interior de Cuba, repiten como espejos mediáticos, lo divulgado por el diario rector del monopartidismo censor oficial. El noticiero estelar de la televisión cubana, lee en su horario habitual de las 8:00 p.m. lo aparecido en el rotativo de ese día, las reflexiones íntegras del “Comandante en Jefe” —cuando las hay, sin importar su extensión—, al igual que el resto emisiones “noticiosas” de los seis canales de televisión, con algunas nuevas e intrascendentes comunicaciones y reportajes de menor interés. Critican, como norma, las dificultades que confrontan las sociedades capitalistas —nunca hablan de sus logros— y con manipulación triunfalista, se ignoran los problemas medulares que confrontamos. ¿Se referirán al mismo país? ¿A qué se debe la incongruencia?
El tutelaje estatal en los espacios desinformativos de la televisión cubana nos dejan el sabor de que pese a los múltiples problemas que confrontamos “estamos ganando”. Es cierto que aunque la corrupción campea por su respeto, la incapacidad e indolencia se entronizaron en la sociedad, casi nada —que no sea militar— funciona como debiera y de que tenemos el país en ruinas, los que sí ganaron son los del clan del poder, que se apropiaron de la patria y han permanecido por más de medio siglo. Sin embargo, Cuba ha perdido y muestra desde hace mucho su balance general en números rojos. Ya no vale tratar de entretenernos con historias épicas de la guerrilla y promesas que no se cumplen porque hace tiempo que la mayoría de los cubanos del patio nos sentimos «rodeados y sin balas» por las injusticias e indefensión. Como en una de las fábulas de Esopo, nos entumecieron a la espera del ‘zorro enemigo’ que nunca llega, del hombre nuevo, la democracia perfecta y la sociedad modelo que nunca fue ni será. ¡Vade retro, caguairán!
El propósito de la Oncena Bienal de La Habana, como de las anteriores ediciones, es mostrar el arte que se hace en nuestro país, así como en el mundo y en otras regiones menos conocidas. Desde el día once de este mes hasta el once de junio, toda la capital ha sido convertida en una gran galería, donde se exponen las obras de más de ciento ochenta artistas de cuarenta y tres países.
El objetivo fundamental de esta Bienal, dedicada en especial a los países del llamado tercer mundo, es facilitar el acercamiento y la posibilidad de interactuar con el espectador, en la más variada conciliación de sueños, utopías y prácticas artísticas del imaginario popular.
Ahora bien, leyendo en la página cultural del diario Juventud Rebelde del miércoles 16 del presente, el artículo dedicado al octogenario artista austriaco Hermann Nitsch, no pude menos que sentir repugnancia e indignación, con su performance Aktion 135.
“Se convirtió en un gran espectáculo que incluyó sacrificio de animales y mezcla de vísceras con frutas, así como baño con la sangre de las víctimas, lo cual estuvo acompañado por música interpretada por la orquesta Sinfónica del ISA, el Septeto Nacional Ignacio Piñero y el Grupo Síntesis (Aracelys Bedevia)”
Este destacado pintor, escritor y compositor austriaco invitado a la Oncena Bienal, recibió el martes el título Honoris Causa en Arte.
Con todo el respeto que este artista merece por su trayectoria en las artes, no puedo en absoluto estar de acuerdo con esta obra que incluye el sacrificio inútil de animales. Desde luego, esto ocurre en un país donde no existen leyes ni sociedades civiles que amparen y protejan a éstos. Se que de nada sirve alzar mi voz aquí, donde no tiene eco, pero sería bueno que las instituciones protectoras de la vida animal, que existen y funcionan en la inmensa mayoría de los países civilizados, tomen cuenta de este hecho criminal, donde el arte es tomado como pretexto para el abuso animal, ante la mirada indolente y cómplice de funcionarios y espectadores.
Queda claro una vez más que, cuando un gobierno no puede asegurarle el pan a sus ciudadanos, les da a cambio circo, en este caso particular, manchado con sangre.
Al menos 25 jubilados fueron despedidos por la Jefatura de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), ubicada en la localidad Merceditas, en Matanzas, hace 2 semanas. “El motivo de los despidos, fue la muerte de uno de los ancianos, luego de quedar atrapado en un incendio, en el cañaveral de la cooperativa”, dijo Silvina, hija de uno de los desempleados.
Según la fuente, el obrero fallecido trataba de hacer una contra candela (método empleado para evitar la propagación de las llamas). Pero una manga de viento expandió el fuego hasta rodearle. “Los bomberos nunca llegaron. Cuando lograron apagar el fuego ya el hombre se había carbonizado” afirmó.
Enrique, 60 años, es uno de los afectados con los despidos. Tenía un salario mensual de 700 pesos moneda nacional (25 usd). Conformábamos más del 70 % de la fuerza laboral de la cooperativa”, dijo y aseguró que la respuesta de los directivos, ante el fatal hecho ocurrido fue despedir a los jubilados. “Otras UBPC, como la de Hoyo Colorado en el municipio matancero Martí, también ha iniciado algunos despidos injustificados.
El desvinculado argumentó que “los Jefes temen que ocurra otra muerte o provoquemos pérdidas, por descuido”. Sin embargo, reconoció nunca ha sido corregido por ninguna indisciplina, durante su contratación.
Enrique tiene como sustento mensual 300 pesos moneda nacional, unos 10 dólares aproximadamente, por una pensión que recibe del Estado. Personas de la tercera edad en la isla tienen que subsistir con algún ‘trabajito extra’ porque la chequera (pensión) no cubre sus necesidades.
Los jubilados en Cuba, por lo general, son contratados por la administración, por tiempo determinado. No obstante, la ley laboral no faculta a los dirigentes a terminar la relación laboral sin justificación legal.
En Cuba al padecer de un sistema de inmovilidad económica y de un bloqueo interno que no permite el desarrollo de la pequeña propiedad privada y la utilización de la doble moneda y al carecer de una falta de democracia que cercena el libre movimiento de ideas, se ha ido resquebrajando el sistema de valores a nivel social.
El cubano no robaba en su trabajo ahora lo hace como una norma establecida que no tiene ninguna connotación ética, el cubano salvaguardaba su familia y la unión de ella a capa y espada. En la actualidad hay madres y padres que expresan con orgullo que sus hijos vivan en el extranjero o se casen con una persona que no sea cubana,(antes era con un militante del partido, que fuera dirigente) el cubano vende su sexualidad a cuc con precios módicos. Y no digamos a cuc señalemos que hasta por un pomo de perfume, por citar un ejemplo.
La crisis de valores se denota en lenguaje, la forma de comportamiento personal, el engaño en relaciones interpersonales, en la falta de un conjunto de costumbres y tradiciones y en la agresividad interfamiliar por una casa o por un mayor o menor plato de comida, en fin se destruye la moral vivida, la moral elaborada.
Solo dios sabe y estoy segura de que sufre la imagen que el cubano proyecta en la actualidad. Por supuesto que aún quedan compatriotas que mantienen valores éticos, pero hasta cuándo. Ya van siendo una especie en extinción.
Restablecer la ética de la convivencia de algunas sociedades es más difícil que quizás hacer un cambio económico. El tramado social cubano.(conjunto de costumbres y comportamientos concretos de la personas se destruye cada día) Pedimos UN SOS. Si no qué quedará de nuestro país.