lunes, 17 de marzo de 2014

¿Por qué no quiero ser federada?

"Generación Y"
el blog de Yoani Sánchez
Foto: Silvia Corbelle
Foto: Silvia Corbelle

El congreso de la Federación de Mujeres Cubanas terminó hace días. En su clausura, un hombre pronunció las palabras finales. Pero éste no fue el único, ni el último, desacierto de una organización anquilosada y marcada por la ideología.

Después de escuchar las sesiones en el Palacio de las Convenciones, ratifico mi decisión de no ser federada. ¿Por qué?

Aquí van mis razones:
  • Rechazo el tratamiento de “presidenta eterna” que se le da a la figura de Vilma Espín, pues todo alarde de perpetuidad en un cargo me resulta –cuando menos- ridículo.
  • No quiero formar parte de una entidad en cuya bandera se muestre a un individuo uniformado. Como no soy soldado, no me veo representada en una miliciana con fusil.
  • Descreo de una organización femenina que tiene como principios la fidelidad a una ideología, a un partido y a un hombre.
  • Sospecho que una parte de los 4 millones de mujeres que componen la FMC, ha entrado a sus filas por puro automatismo, como un trámite obligatorio por el que se pasa una vez cumplido los catorce años.
  • Desconfío de una federación que se beneficia de la falta de libertad de asociación que nos impide a las cubanas crear otras organizaciones.
  • Me consta el doble rasero de la FMC, que dice rechazar la violencia contra las mujeres pero jamás ha condenado los actos de repudio de que son víctimas las Damas de Blanco.
  • Valoro de ineficiente el trabajo de una entidad que en 50 años de fundada, no ha logrado que las féminas lleguen a esos puestos de poder donde se toman realmente las decisiones que afectan al país.
  • Estoy cansada de que reduzcan a las mujeres –en estos congresos femeninos- a seres preocupado por un módulo de ollas y sartenes, mambisas dispuestas a entregar sus hijos como carne de cañón o piezas del engranaje productivo… abnegadas, bellas y obedientes.
  • Soy una mujer del siglo XXI, no enarbolo mis ovarios con victimismo sino con orgullo y no puedo ser miembro de una organización que es polea de transmisión del poder hacia las féminas.
  • Eso sí, cuando sea legal asociarse por credos, afinidades, géneros y tantos otros puntos de contacto, estaré con mi progesterona y mis demandas en una verdadera federación femenina.

La personalidad del delincuente

EL blog de la "Asociación Jurídica Cubana"
Lic. Noel Rodríguez Ávila
Noel 2  5.0.2
A la sociedad le corresponde ser el factor fundamental, bajo cuya influencia se desarrolla y forma la personalidad. Pero la sociedad, su tipo, sus normas, valores y conceptos morales, se expresan a través de medios más estrechos y cercanos al hombre. Ello significa que al estudiar la personalidad del delincuente se necesita tener en cuenta el carácter de las relaciones sociales en las que participa, y cuya influencia se forma por la acción de los roles sociales que desempeña en la práctica de su actividad diaria.

La personalidad del delincuente contiene un sistema determinado de propiedades psicológico-morales, vinculadas con sus propiedades sociales y derivadas relativamente de éstas.

La vida social se refleja en la conciencia del hombre, ya como miembro de pequeños grupos sociales. De éstos se asimilan paulatinamente ideas, costumbres y tradiciones que van conformando el mundo interno del individuo, lo cual conlleva a la formación de intereses, objetivos y fines que posteriormente se convierten en patrones de conducta.

Por lo tanto las tendencias antisociales en la personalidad del delincuente son consecuencia de la asimilación de opiniones y orientaciones análogas del medio social que lo rodea, trasmitidas en el marco de una relación directa con las demás personas en su actividad diaria.

El micro medio nocivo influye en el delincuente, conformando paulatinamente un sistema de motivos antisociales que una vez formados aparecen como rasgos propios e individuales, a través de los cuales expresa su posición ante la vida.

El grado de deformación en cada delincuente no es homogéneo. La cuota negativa es también individual, de ahí que es imprescindible investigar cuáles son las áreas de índices negativos del resto de los ciudadanos.

El tema asume progresiva importancia, constituyendo uno de los principales problemas teóricos en el campo de la ciencia criminológica, donde se establecen distintas clasificaciones para describir la estructura de la personalidad del delincuente.

Las particularidades de la edad permiten juzgar la conducta antisocial en los diferentes sujetos y la constitución por edades de cada categoría de delincuente; lo cual ayuda a aplicar el trabajo preventivo a los distintos grupos de edad de la población.

El nivel escolar de los delincuentes atestigua la relación entre la conducta antisocial y el bajo nivel de instrucción y desarrollo intelectual, aspecto que tiene influencia en la formación de intereses y necesidades, en la forma de ocupar el tiempo libre y la conducta social en general.


Retos de la prensa cubana

"Generación Y"
el blog de Yoani Sánchez
“El diario no hablaba de ti…”… canta la voz de Joaquín Sabina, mientras leo el periódico Granma. En la portada hay, como casi siempre, alguna efeméride. Un homenaje a una figura del pasado, un recordatorio, la frase que alguien dijo hace cuarenta o cincuenta años. Todas las páginas tienen ese tufo rancio del periodismo que no quiere atreverse con el presente, que evita el hoy y el ahora.

La prensa oficial cubana no puede reformarse, porque se suicidaría. Para informar sobre la realidad nacional tendría que renunciar a su papel de propaganda ideológica. No basta con que cambie el diseño en sus sitios digitales, agregue nuevas firmas en sus reportajes o mantenga las cartas de lectores con denuncias a burócratas y corruptos. Debe ir más allá y despojarse de sus compromisos políticos y adquirir como única obligación la verdad. Pero eso… eso sabemos que no lo puede hacer.

Espero más de la prensa que está por surgir o por consolidarse que de un “nuevo periodismo oficial”. Pero también estoy consciente de que la labor informativa hecha desde la sociedad civil, precaria e ilegalizada, debe mejorar. La información no es trinchera ni arma de nadie. Los sucesos no deben narrarse a partir de lo que queremos sino tal y como ocurrieron.

Por su parte, la variedad temática no resulta para nada contraria a la defensa de la libertad ni de los derechos humanos. Hay muchas formas de decir y de decir bellamente. Debemos buscar entonces maneras de informar que nos hagan llegar más a los lectores del patio. Creatividad, atrevimiento y diversidad de puntos de vista nos ayudarían a ser mejores profesionales de la prensa. Vale la pena transitar ese camino.

Por mi parte, ya estoy dando los primeros pasos. El conteo regresivo para ese medio digital que llevo preparando hace cuatro años, ha comenzado. Un nuevo reto profesional se acerca, pero no será en solitario, sino acompañada de un equipo de gente talentosa que quiere hacer periodismo con mayúsculas.

En las próximas semanas este blog personal se transformará –frente a vuestros ojos- en un medio de PRENSA. ¡Se agradecen las palabras de ánimo!